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Archivos en la Categoría: proceso penal para latinoamérica

Por Diario Libre el 21 de agosto del 2008

SANTO DOMINGO. Esther Agelán Casasnovas, jueza, catedrática, con maestría internacional, está consciente de la preparación y del aporte que se hace para el fortalecimiento de la época actual, caracterizada por avances tecnológicos y el surgimiento de nuevos métodos de enseñanza.

Esta vez no le toca hablar por sentencia, sino plasmando combinar la experiencia, el conocimiento y la preparación, para convertirla en doctrina.

Junto a la presidenta del Segundo Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, Sarah Veras Almánzar, decidió dar su aporte.

La obra “Derecho Procesal Penal en el Sistema Acusatorio Latinoamericano”, puesta en circulación por ambas magistradas en el auditorio de la Suprema Corte de Justicia, combina la teoría con la práctica, no sólo en la base legal que regula el sistema acusatorio en Latinoamérica, sino también las estrategias de litigación utilizadas en las diferentes fases del proceso.

Sobre su experiencia y aporte habló para DL.

P: ¿Cuál es el aporte más importante que considera le hace a la doctrina y la comunidad jurídica con la publicación de este libro?.

R: En el año 2001 fui favorecida con una beca para realizar una maestría LLM (Lawyer Law Master), en la Universidad de Puerto Rico, oportunidad que también tuvo la magistrada Sarah Veras. En esta pudimos observar durante todo un año de forma directa,  como funciona el sistema acusatorio, que aunque diferente al sistema nuestro, coincide en muchos aspectos.

Como consecuencia de esta experiencia, los conocimientos adquiridos sirvieron de base para la multiplicación de los mismos en varios  programas de capacitación, en instituciones como la Escuela Nacional de la Judicatura, Escuela del Ministerio Público y en algunas universidades del país.

Producto de los programas en los que he tenido la oportunidad de compartir con Sarah Veras, y en ocasión de que elaboramos un manual de  técnicas de litigación en el proceso Penal conjuntamente con un video educativo, para la Escuela Nacional de la Judicatura  con los auspicios de la USAID, decidimos escribir un libro donde plasmáramos todos los conocimientos adquiridos a través de estos años, tomando en consideración además la  experiencia de diez años, que ambas tenemos en el poder judicial como juezas penales.

P: ¿Cuál es la inspiración que siente que hace un juez cuando escribe para enseñar?

R: Nos hemos alejado de la idea de aquel juez distante, aplicador mecánico de la norma, que única y exclusivamente habla por sentencia. El  juez actual  ha de ser  social, integrado a su comunidad, conocedor de su realidad, su cultura y de su entorno, para que  estas vivencias sirvan de base a las máximas de experiencia, elemento fundamental en el sistema actual de valoración de prueba de la sana crítica, de modo que sus sentencias, no solamente legales, sino también justas.

Así,  el juez en su función de docente tiene la oportunidad de compartir con  los docentes estas experiencias y ¿por qué no?, aprender de las que los mismos han adquirido en su rol de usuarios.

P: ¿Cuáles son los aspectos más relevantes que le ve a la obra de cara a la comunidad jurídica?.

R: Nuestro escrito ha sido concebido con la idea de abarcar el aspecto teórico y el práctico del proceso penal;  por un lado analizamos el sistema acusatorio, su raíces, sus principios, sus procedimientos y sus características principales, comunes a los países de Latinoamérica, que son objetos de estudio, y por otra parte establecemos las técnicas de litigación que le permitirá a los litigantes desarrollar destrezas, fundamentales en un sistema donde impera la oralidad.

P: Es hora de que los jueces se motiven a plasmar su experiencia… ¿por qué?

R: No solamente los jueces, creo que todos los actores del sistema de justicia deben motivarse a escribir, principalmente en el ámbito procesal penal, ya, que ante una reforma procesal penal como la que hemos tenido recientemente, debemos fortalecer nuestra doctrina, para que la interpretación de la norma se ajuste a nuestra idiosincrasia y a nuestras costumbres.

Siempre hemos tenido normas que hemos traído del extranjero, como fue el caso de la normativa anterior, que fue copiada de Francia o como es el caso del código procesal penal vigente, cuya principal fuente es el Código Modelo Tipo para Iberoamérica, esto no implica que perdamos nuestra identidad y hagamos los ajustes pertinentes de adecuación  y adaptación, es decir que la dominicanicemos.

P: ¿Cómo comparte un juez las aulas, el estrado y la labor de escribir?.

R: En mi caso particular podríamos decir que dedico el cien por ciento a la labor de juez y mi tiempo libre lo dedico entre la docencia y la investigación jurídica, ya que la función de administrar justicia requiere de dedicación y entrega y mi propósito principal es consagrarme a ella, aunque confieso que me gustaría poder dedicarle más tiempo a la docencia, labor que me fascina.

P: Hábleme de su experiencia como juez…

R: En los diez años que tengo en la judicatura, he podido observar que  las principales causas de la criminalidad en nuestro país están vinculadas al alto índice de pobreza, a la marginalidad y grandes diferencias sociales y¡, sobre todo, al etiquetamiento social de aquellos jóvenes infractores primarios a quienes se les cierran todas las puertas a partir de su primer conflicto con la ley.

Ante una reforma procesal penal como la que hemos tenido recientem

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